No te falta formación. Te falta dejar de ser intercambiable.
La Certificación Ground es el sistema con el que ordenas todo lo que ya sabes y lo conviertes en una posición que el mercado reconoce. Para dejar de competir por precio y empezar a ser la referencia de tu zona.
Una conversación, sin compromiso. Nada más por ahora.
Lo sabes hacer. Tus clientes mejoran, lo notan, te lo dicen. Pero cada vez que alguien nuevo te pregunta qué te hace diferente, te toca volver a explicarte desde cero. Y cuando preguntan el precio, bajas un poco la voz.
No es falta de nivel. Nivel te sobra. Es que, por fuera, sigues siendo fácil de comparar con el de al lado. Y mientras tú sumas formaciones para destacar, el cliente elige por precio — porque no ve la diferencia que tú sí tienes por dentro.
Ground no es una tendencia de fin de semana. Es un método con diez años de desarrollo y una red repartida por el mundo, construida por profesionales que ya dieron este paso antes que tú.
Estos días lo has visto: no te falta saber más, ni perseguir más clientes. Esos son los dos caminos por los que llevas años corriendo para sostener lo mismo. Acumular otro curso no te hace referente — te hace un profesional muy formado y todavía invisible.
El problema de fondo es otro: tus resultados dependen de ti, de tu intuición, y no de un sistema que el mercado pueda reconocer. Por eso sigues siendo comparable. No pierdes por nivel. Pierdes por posición.
Y eso sí tiene solución. No vienes a empezar de cero: vienes a ordenar todo lo que ya sabes y convertirlo en una posición que el mercado reconozca.
No es una colección de ejercicios. Es un sistema de planificación que garantiza resultados en cualquier cliente, en cualquier ciudad del mundo. Y se resume en cuatro letras: BSOM.
Las cinco capacidades de Ground (Feet-Floor, Hands Power, Storm, Animal y Flowing Ground), que no se entrenan por separado, sino a la vez.
Dentro de cada bloque, las habilidades concretas y sus variantes, para cualquier nivel.
El de cada cliente: fuerza, movilidad, readaptación, longevidad… el sistema se adapta a él, no al revés.
Cómo se cruza todo en el tiempo para que el progreso sea inevitable, no casualidad.
Trabajas las cinco capacidades a la vez. Por eso tus clientes progresan sí o sí, sea cual sea su objetivo. Y por eso, por primera vez, tienes algo con nombre que puedes explicar y dibujar cuando alguien te pregunta qué haces distinto.
| La mayoría | Con el sistema Ground | |
|---|---|---|
| Horas / semana | 36–45 | 4 → 8 → 16 |
| Techo | Lo marca el convenio | Lo marcas tú |
| El precio | Te lo ponen | Lo pones tú |
Ground no es una tendencia de fin de semana. Es un método con diez años de desarrollo y una red repartida por el mundo, construida por profesionales que ya dieron este paso antes que tú.
Es lo que hizo Patri, en pueblos pequeños de Extremadura, de esos donde “no hay mercado”. Llenó sus ocho grupos y, al año, siendo ya la referencia de su zona, subió de 60 a 70 €. Mismas horas, mismos grupos: 4.480 €/mes.
Hablamos de facturación, no de sueldo — para ser limpios. Y no pasa la semana después de certificarte: es una rampa que se construye con los meses. Lo que de verdad importa no son solo los números: son las horas, y es quién decide tu precio. Funciona presencial o por Zoom, porque Ground no necesita material.
No es un curso con vídeos. Es el método completo, con acompañamiento humano de verdad durante 60 días. Pieza a pieza:
Los 5 bloques, entre 400 y 900 ejercicios en vídeo
1200€
+ plantillas de mesociclos para planificar
600€
Fundamentos y principios del método
400€
Más de 12 módulos temáticos
1080€
2 macroeventos
900€
Un profesor cada 16 alumnos y un técnico cada 8
2500€
Para ayudarte a posicionarte como referente en tu zona.
300€
valor estructural
+7480€
Para que lo veas en perspectiva: solo el seguimiento de 60 días, con profesor y técnico encima de ti cada día, ya vale más que la certificación entera. Y es una pieza más de lo que recibes.
Una auditoría de posicionamiento de 15 minutos (BAR) sobre tu caso —tu zona, tu perfil—, para ver dónde estás y qué cambiar. Ventana corta.
Tu primera frase de posición en 15 minutos (adiós al "no sé venderme") + la mentoría-puente para empezar a posicionarte ya, sin esperar a octubre.
Acceso prioritario a la red y los materiales, para llegar a octubre con ventaja.
Ninguno es relleno. Cada uno tapa un agujero concreto del arranque.
De esos donde "no hay mercado". Llenó sus ocho grupos, lista de espera incluida, y al volverse la referencia de su zona subió su precio. Si funciona ahí, funciona donde estás tú.
De dar clases sueltas y mal pagadas a su propio centro en menos de un año. Dejó de cobrar por hora suelta para construir algo propio.
Venía del yoga. Amplió a quién podía entrenar, dejó de encasillarse, y hoy es una referencia en su ciudad con los grupos llenos.
Llevó a sus pacientes del tratamiento al movimiento y la readaptación, ampliando lo que podía ofrecer sin cambiar de profesión.
Hoy es una referencia en su ciudad. El método no entiende de fronteras: funciona igual aquí que al otro lado del Atlántico.
Y no son cinco elegidos. De las 335 personas que hemos certificado, dos de cada tres empiezan a trabajar y a monetizar el método en las primeras semanas. Hoy hay 131 centros oficiales en 15 países — y mucha más gente que, sin centro físico, monta sus grupos en una sala cedida, en un parque o por Zoom.
Soy Samu. Llevo más de quince años trabajando con cuerpos, y diez de ellos los pasé desarrollando este método antes de atreverme a certificar a nadie.
Mi formación está ahí —Técnico Superior de Deporte, carrera universitaria como profesor de Educación Física, cinco másters en movimiento, rendimiento, biomecánica y prevención de lesiones—, pero no es lo que me trajo hasta aquí.
Esa fue la pregunta que no me dejaba en paz. Profesionales con criterio, con resultados, con todo… compitiendo por precio y sin que nadie los distinga. Ground nació de esa pregunta. No de querer crear “un curso más”, sino de querer resolver exactamente eso: cómo se traduce lo que vales por dentro en una posición que el mercado reconozca por fuera.
Diez años después, son 335 instructores certificados y 131 centros en 15 países. Pero la pregunta sigue siendo la misma. Y si has llegado hasta aquí, probablemente es porque te la has hecho tú también.
Has tenido otras opciones sobre la mesa. Esto es lo que cada una te da… y lo que te deja sin resolver:
| En vez de Ground… | Qué obtienes | Qué te sigue faltando |
|---|---|---|
| Otra certificación o curso | Una técnica o un título más | Sigues siendo comparable: sumas piezas, pero sin sistema que las ordene ni posición |
| Animal flow, yoga, calistenia… | El dominio de una disciplina, en un fin de semana | Equivale a uno solo de los cinco bloques de Ground: ni método replicable ni posición propia |
| Bajar precio como el de al lado | Algún cliente más, hoy | Compites por precio para siempre, porque tú tampoco representas nada distinto |
| Seguir por tu cuenta | Información dispersa, a tu ritmo y gratis | Años de prueba y error, sin estructura, sin red y sin un sello que te respalde |
| No hacer nada, seguir igual | Cero inversión este mes | Doce meses más de meseta — y el puesto de referente de tu zona lo ocupa otro |
| Ground | La Matriz BSOM + red + sello + seguimiento de 60 días | — |
La certificación es online: dos meses de formación con todo el seguimiento, el método completo y el acompañamiento. Si quieres, por 200 € más sumas los dos macroeventos presenciales en Madrid — y ese extra incluye la grabación íntegra, 28 horas de contenido, así que hay quien lo coge aunque no pueda venir en persona. No te líes con el “¿online o presencial?”: la certificación es online, y el presencial es un extra que puedes sumar, vengas o no a Madrid.
En cualquiera de las dos opciones puedes repartir el pago en 4, 5, 9 o 12 meses, para que entrar no dependa de tener todo el importe hoy. Repartido en doce meses, es menos de lo que muchos profesionales gastan al año en cursos sueltos que no terminan de cambiarles nada.
No hay descuentos ni precios tachados, y nunca los va a haber: el precio es el que es, todo el año. Lo que sí cambia es lo que recibes por él —ya lo has visto: más de 7.480 € de densidad, con acompañamiento de verdad durante 60 días.
Porque seamos claros con lo que de verdad es caro. Caro no es Ground. Caro es otro año más compitiendo por precio mientras el de al lado, con menos nivel que tú, se queda con tu cliente. Eso sí que no te lo devuelve nadie.
Diez años después, son 335 instructores certificados y 131 centros en 15 países. Pero la pregunta sigue siendo la misma. Y si has llegado hasta aquí, probablemente es porque te la has hecho tú también.
Voy a ser claro, porque odio la letra pequeña: esto no tiene devolución. Y no es un descuido, es a propósito. Ground funciona si te implicas dos meses, y la gente que entra sabiendo que no hay marcha atrás es justo la que se implica y la que termina certificándose. De hecho, el 99 % de quienes se implican se certifican.
Lo que sí te garantizo es lo que de verdad te preocupa:
No te vas a quedar solo. Durante 60 días tienes un profesor por cada 16 alumnos y un técnico por cada 8, encima de ti, corrigiéndote. Esto no es una plataforma de vídeos que se ve sola.
No entras a ciegas. Antes de aceptarte hay una llamada para ver si esto encaja contigo. Si vemos que no es tu momento o no lo vas a aprovechar, te lo decimos. Preferimos que no entres a que entres y no te sirva.
No caduca. El acceso es de por vida, con las actualizaciones del método incluidas y sin tener que volver a examinarte.
El único riesgo que corres es no implicarte. Y de eso, sinceramente, ya te encargas tú.
No hay carrito ni pago a ciegas. Se entra hablando, porque esto es una decisión importante y queremos hacerla bien. Tres pasos:
Eliges un hueco en el calendario y rellenas un formulario corto sobre tu situación: a qué te dedicas, tu zona, dónde estás ahora.
Una persona del equipo —no un robot, no un guion de presión— revisa tu caso contigo. Te resuelve dudas, te explica cómo encajar el pago si lo necesitas, y te dice con honestidad si Ground es para ti. Si vemos que no es tu momento, te lo diremos.
Sin prisa en la propia llamada, sin que nadie te empuje. Si encaja, entras. Si no, te habrás llevado una conversación útil igualmente.
Es el mismo paso que dieron Patri, Carlos y los otros 333. Una conversación. Nada más por ahora.
La certificación abre una vez al año. Así que esto no va de darte prisa por una oferta: el precio de esta edición es el que es, sin descuentos ni juegos. Lo que sí te digo claro, porque es la verdad, es que la próxima edición costará entre cien y doscientos euros más. No es una amenaza de marketing: es que el método no para de crecer, y el precio acompaña.
Pero esto va de algo más serio que el dinero. Si lo dejas para la próxima edición, no pospones una compra. Pospones doce meses el momento en que dejas de ser intercambiable. Y en esos doce meses, el puesto de referente del bodyweight en tu ciudad lo va a ocupar alguien. Eso es lo único que de verdad escasea aquí: no las plazas, la posición. Solo hay un referente por zona.
Llevas tiempo dándole vueltas. “Más adelante” es, casi siempre, la forma educada de decir “otro año igual”.
Es la duda más común, y la respuesta son los hechos: Patri llenó ocho grupos con lista de espera en pueblos de Extremadura; Carlos y Ana abrieron camino en Asturias; hay instructores funcionando en pueblos de Cuenca. Si funciona ahí, funciona donde estás tú. El método no necesita una gran ciudad: necesita que tú seas la referencia de tu zona, sea del tamaño que sea.
El método no sustituye lo que sabes: lo ordena. Tu experiencia es la materia prima; el sistema solo la estructura para que por fin se note fuera. Cuanto más sabes, más espectacular es el cambio cuando le pones orden.
Mejor. Empiezas sin vicios que desaprender, construyendo directamente sobre un sistema montado. En cada edición, parte de la gente arranca casi de cero, y son los que más limpio lo aplican.
Te seré sincero: si no vas a poder estar, quizá no es tu momento, y te lo diremos en la llamada. Pero precisamente por eso la certificación dura dos meses: sabemos que tienes vida, trabajo y familia, y la hemos diseñado en ese plazo para que dé tiempo a asentar bien todos los conceptos, con acompañamiento encima para que no te pierdas. No es un sprint imposible. Es un ritmo pensado para gente con una vida normal.
Sí. Hay modalidad 100 % online, pensada para quien no puede viajar, y funciona en cualquier país: tienes casos como Melisa, desde México. De hecho, este año la mitad de los inscritos vienen de fuera de España. Si quieres la experiencia presencial, son dos fines de semana en Madrid; si no, online completo.
No, y es justo lo contrario de lo que te ha pasado hasta ahora. Las otras te dieron una técnica más y te dejaron igual de comparable. Ground no te da una técnica: te da un sistema con nombre y una posición. No sales con un diploma para la pared; sales representando algo.
Se puede repartir en 4, 5, 9 o 12 meses, y en la llamada vemos juntos cómo encajarlo en tu caso. La pregunta de fondo no es si puedes pagarlo: es cuánto te está costando ya el año que llevas posponiéndolo.
No. Aquellas son disciplinas; Ground es un sistema de planificación que las ordena. Para que te hagas una idea, algo como el animal flow equivale más o menos a un 10 % de uno solo de los cinco bloques del método. Lo que te llevas no es una disciplina más: es el plano con el que diseñas resultados para cualquier cliente.
Y los tres son una decisión, aunque no lo parezca.
Cerrar esto, volver a tu semana, y dentro de un año estar exactamente donde estás hoy — con el mismo nivel y la misma sensación de ser uno más. Es cómodo. Pero ya sabes lo que cuesta.
Coger lo que has aprendido estos días e ir montándolo solo, a base de prueba y error. Se puede. A mí me llevó diez años.
Las cuatro claves, el método, la red y el acompañamiento, montados, para no tardar años en ser lo que ya podrías ser.
No entras a Ground porque te falte nivel o porque seas incapaz. Eso ya lo enterramos el primer día. Entras para dejar de tardar años en representar lo que ya eres por dentro.
El primer paso no es pagar nada ni comprometerte a ciegas. Es una conversación para ver si Ground es para ti.